09 mayo 2008

LA ALFOMBRA ROJA Blog 1


UN PÁJARO LLAMADO PAJARES

Dicen que del amor al odio hay un paso. Yo creo, que sucede lo mismo con el éxito y el fracaso. Esto último es lo que le ha pasado al exitoso actor de los '70 Andrés Pajares quien quiso conmemorar sus 50 años subido en los escenarios y "le salió el tiro por la culata". El caso es que su salud ya estaba afectada psicológicamente cuando hace diez años pistola en mano amenazó a su hija Mari Cielo y al todavía entonces novio de ésta.

Han pasado los años y la vida de este afamado actor ha hecho mella en la prensa debido a sus posibles trastornos bipolares, sus problemas de drogadicción y sus continuas hospitalizaciones en las últimas semanas.

Es un "pájaro llamado Pajares" porque al margen de lo gracioso que me parecía en el cine, siempre me ha resultado ser una pésima persona y tremendamente soberbia (algo que destacan muchos de sus allegados). Es un "pájaro" porque tiene la desvergüenza de salir en televisión y decir a los periodistas de "¿Dónde estás corazón?" que sus hijos son fruto de "dos polvos".

Mientras que por otra parte, vemos a Maricielo y Andrés Bruguera recorriéndose los platós de televisión para intentar ayudar a su padre con todo su corazón, a los periodistas no se les ocurre otra cosa que desacreditarles y tacharles de inoportunos y aprovechados.

Sinceramente, pienso que Andrés Pajares atraviesa momentos muy críticos en todos los aspectos de su vida y que debería de dejarse ayudar por sus hijos y ponerse en manos de un especialista que trate sus posibles adicciones y sus posibles trastornos psicológicos antes de que sea demasiado tarde.

En estas líneas, quiero dejar tajantemente claro que estoy totalmente de parte de Maricielo Pajares y Andrés Bruguera que lo único que quieren es ayudar a un padre, algo que todos deberíamos hacer con nuestros padres. Eso es ejemplar para todos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No creo que para ayudar a un padre haga falta ir a la tele, hay otras formas. Vender los sentimientos no es de buenas personas.

Salu2