21 mayo 2008


SAN ROUCO VARELA

Entre el cielo y el infierno
va excomulgando
don Antonio María,
mientras su díscola sobrina
posa como Dios la trajo al mundo.

Y Rouco clama al cielo
diciéndole a su jefe
que se está ganando el Ídem.

No estés triste, Toni Mari,
que las chicas malas y las tetas
de tu sobrina
también son hijas de Dios.

¡que todo el peso del pecado,
de la Biblia
y del santo escapulario
recaigan sobre los malos!

y a tu sobrina
un par de hostias
y que rece el rosario.
.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé si me gusta más tu poema o la chica que está debajo...

Anónimo dijo...

La tía tampoco es para tanto eh. Pero bueno esto nos enseña que no todo el mundo está curado de todo.

Salu2 Jose

Atlante dijo...

Tiene las tetas caídas. Como dice Hristo, desnudo de Esther de OT ya!