09 mayo 2008

COMO UN GRAN HERMANO

Querido lector:

Vivimos rodeados de cámaras y de micrófonos. Nuestras vidas son controladas cada instante por los gobiernos. Los bancos nos conocen a fondo. En la Seguridad Social somos un número y detrás de ese número un expediente. Conocemos a menos gente de la que nos conoce a nosotros. No podemos tener conciencia de lo que el universo supone pero, sin embargo, hay quien sabe donde vivimos, cuáles son nuestros gustos personales, qué champú usamos y con qué dentífrico nos cepillamos los dientes.

La era digital ha desbordado la imaginación del hombre. Somos carne de números, de datos universales, de simbologías concretas, de agencias internacionales, de la publicidad, de los grandes estados y de las multinacionales.

No quiero parecer que estoy contra la globalización. Ni siquiera sé si estoy a favor. Si algo nos ha enseñado la humanidad es a respetarnos y a mirarnos como personas, ni más ni menos. La globalización aún es un concepto difuso, teñido de moldes empresariales y jerárquicos muy prefabricados. Quizás el mundo tenga que abordar sus problemas y avanzar de otra manera.

La vida misma nos invita a mirarla como si de un Gran Hermano universal se tratase. El mundo nos enseña a observar, a practicar el voyeurismo sano. El protagonista de La ventana indiscreta de Hitchock miraba desde un lugar oculto sin que a él le pudieran ver.

Machado decía aquello de el ojo que ves no es ojo porque lo ves, es ojo porque te ve. En definitiva, el placer de observar, de contemplar lo ajeno ha sido un acto inconsciente y repetitivo en el hombre. Muchos periódicos se denominaban El Observador y se distinguían precisamente por su condición de permanecer al acecho.

Desde aquí queremos ser flexibles para que vengan nuevos observadores. Se hará notar nuestra independencia, desterrando tópicos y prejuicios, ahogando las actitudes beligerantes. Siempre dando a cada palabra su significado. Y al estilo de Fray Gerundio: daremos capilladas a todo el mundo, pues la capillada de la imparcialidad no respeta partidos.

Un fuerte abrazo.

No hay comentarios: