16 mayo 2008


¿A QUÉ SE REFIEREN CUANDO DICEN LA EXPRERSIÓN: QUE TE PARTA UN RAYO?

A todos nos han contado que correr bajo una tormenta es una temeridad porque nos puede caer un rayo en cualquier momento. En realidad el riesgo de achicharrarnos es muy cierto, pero no exactamente porque nos caiga un rayo en toda la coronilla.

Nuestro cuerpo puede conducir la electricidad, en un momento dado, al crearse una diferencia de potencial entre dos partes de nuestro cuerpo, circula por él una intensidad que viene dada por la siguiente proporcionalidad:


En este caso se ha puesto como diferencia de potencial el que todos observamos en una casa común, 220 voltios. Como curiosidad, también mencionar que la R2 depende del estado emocional del individuo, las personas más nerviosas oponen menos resistencia a la electricidad que las lentas o las deprimidas.

Entremos ahora en el caso de un rayo. Estos se producen por una descarga eléctrica al darse una diferencia de potencial entre una nube y otra o entre una nube y el suelo de unos 30.000 voltios, esto provoca que, pese a que el aire es un buen aislante, se produce su ruptura dieléctrica y se da una descarga en forma de rayo. El rayo transporta corrientes eléctricas que como término medio son de unos ¡30.000 amperios! cuando para el hombre ya es grave una corriente de unos 0,5 amperios o cuando, por ejemplo, para los ajusticiamientos en la silla eléctrica se llega hasta los 8 amperios más o menos.

Cuando el rayo cae a tierra esa electricidad digamos que se propaga o se absorbe a lo largo del terreno de tal modo que la diferencia de potencial, y por la regla que hemos aprendido, la intensidad, va disminuyendo rápidamente conforme nos alejamos del punto de caída como parece lógico. No obstante esta rápida reducción es lo que hace peligroso correr bajo la tormenta puesto que una buena zancada puede hacer que nuestros pies se sitúen cada uno en dos puntos del terreno que recibe la descarga entre los cuales haya una gran diferencia de potencial, con lo cual nuestro cuerpo sería atravesado por una corriente de elevada intensidad, de ahí que, efectivamente sea peligroso correr bajo una tormenta.

>> Para más información: http://www.imn.ac.cr/educacion/tormentas.html

No hay comentarios: