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Según un estudio de Canon Europa, siete de cada diez españoles prefiere un buen partido de fútbol al sexo. Ya saben ustedes que esto de las encuestas hay que mirarlo con cautela. También revela este estudio que es un campo de fútbol el lugar elegido por una inmensa mayoría para abrazar a alguien que no conocía anteriormente. Puede ser una idea para Rajoy y los suyos, liados como están ahora entre valores y principios fundamentales. Que hagan el congreso en un campo de fútbol a ver si Rajoy, Aguirre, Costa, Gallardón, María San Gil, Pizarro, Cascos… son capaces de hacerse una foto en la que se exprese que la crisis, la división y los enfrentamientos han acabado.
Gallardón cree que el PP no debe abandonar el centro político: emprendedor, optimista, tolerante, independiente y aconfesional. Éste es un debate ideológico el que plantea el alcalde de Madrid, que no esconde un afán por conseguir el poder, porque él mismo lo ha negado en muchas ocasiones.
Y le puede sentar bien o no a Aguirre o a Rajoy lo que expone Gallardón, pero es sin duda la declaración más honesta que hemos escuchado hasta la fecha. Algunos se escudan en el liberalismo para cubrir la posible crisis de identidad que sufre el Partido Popular, otros ni siquiera se atreven a debatir sobre ideas. Ha sido el alcalde el único que no se ha andado con rodeos para abrir la autocrítica ideológica que tanto necesita este partido.
La otra noticia que no me resisto a comentarles es la reunión entre Ibarretxe y Zapatero. El uno le pide más al otro y el otro le da elecciones que no son soluciones, según el uno. Es un asunto complejo, pues una amplia mayoría de la sociedad vasca vota a los nacionalistas y los ampara.
Al final, la política es ideología. No es tanto el interés por ganar y por gobernar a toda costa. Queda el resquicio más importante: el de las ideas y el de los valores. Por ahí asoma la postura centrista de Ruiz Gallardón, la liberal-conservadora de Aguirre, la humanista cristiana que reclaman algunos, la separatista y xenófoba de Ibarrerxe, la postura progre de Zerolo o la más marxista de Llamazares.
Las ideas son ahora el punto de partida de muchos. Si en el sexo existen los matices y no todo es lo mismo, en la política las ideas están detrás de las personas y éstas son responsables de desarrollarlas con solvencia. No todas son iguales ni todas son admisibles.
Gallardón cree que el PP no debe abandonar el centro político: emprendedor, optimista, tolerante, independiente y aconfesional. Éste es un debate ideológico el que plantea el alcalde de Madrid, que no esconde un afán por conseguir el poder, porque él mismo lo ha negado en muchas ocasiones.
Y le puede sentar bien o no a Aguirre o a Rajoy lo que expone Gallardón, pero es sin duda la declaración más honesta que hemos escuchado hasta la fecha. Algunos se escudan en el liberalismo para cubrir la posible crisis de identidad que sufre el Partido Popular, otros ni siquiera se atreven a debatir sobre ideas. Ha sido el alcalde el único que no se ha andado con rodeos para abrir la autocrítica ideológica que tanto necesita este partido.
La otra noticia que no me resisto a comentarles es la reunión entre Ibarretxe y Zapatero. El uno le pide más al otro y el otro le da elecciones que no son soluciones, según el uno. Es un asunto complejo, pues una amplia mayoría de la sociedad vasca vota a los nacionalistas y los ampara.
Al final, la política es ideología. No es tanto el interés por ganar y por gobernar a toda costa. Queda el resquicio más importante: el de las ideas y el de los valores. Por ahí asoma la postura centrista de Ruiz Gallardón, la liberal-conservadora de Aguirre, la humanista cristiana que reclaman algunos, la separatista y xenófoba de Ibarrerxe, la postura progre de Zerolo o la más marxista de Llamazares.
Las ideas son ahora el punto de partida de muchos. Si en el sexo existen los matices y no todo es lo mismo, en la política las ideas están detrás de las personas y éstas son responsables de desarrollarlas con solvencia. No todas son iguales ni todas son admisibles.

4 comentarios:
Cantero, en Zona Cero, te quiere el mundo entero.GONZALO
Lo que hace falta es que el PP se renueve de una vez. Buen aeditorial
Jose
Es que el PP necesita una renovación como el PSOE con caras nuevas como Rubalcaba e inteligentes como José Blanco y Carmen Calvo sino no puede ser...
"Al final, la política es ideología."
Problemón. Los dogmas son los que llevan al desastre, el PP, como todos los partidos deberían hacer, debe caminar sin ideología, sólo unas cuantas pautas firmes entre las que se encuentren:
1) España es una única nación.
2) La cesión a chantajes (terrorismo, piratas, nacionalismos...)multiplica los chantajes.
3) El político es un funcionario más, el Estado y la burocracia deben funcionar para servir al individuo, no a costa de él.
4) El respeto a la ley está por encima de cualquier religión pero se garantiza la libertad de culto en todas sus formas.
5) La democracia sólo existe si los tres poderes están separados completamente (no sucede en España).
6) La base de la educación no debe ser la igualdad sino la competitividad y la excelencia porque el mercado competitivo es su objetivo.
7) La reducción de impuestos aviva la economía a través del consumo y aumenta la recaudación mediante los impuestos indirectos, la creación de empresas y la disminución del fraude.
8) Una buena distribución de las competencias disminuye las dificultades burocráticas y el gasto público. La descentralización no es ni mucho menos sinónimo de progreso.
9) Un Estado subvencionado es un Estado improductivo.
10) La riqueza ambiental y cultural de la nación deben ser preservadas.
Es posible que se me olvide algún punto, pero lo importante de ellos es que son lo suficientemente flexibles para huir de la denominación de ideología y permitir un gran abanico de disposiciones dirigidas a hacernos la vida más fácil que para eso debería estar la política y lo suficientemente rígidos como para llamarse principios.
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